Hola, soy Carlos. Hace cinco años, los médicos me dijeron que mis días de maratón habían terminado. El dolor en mis rodillas era insoportable y el diagnóstico apuntaba a un severo desgaste de cartílago por sobreentrenamiento y mala técnica.
Me negué a aceptar ese destino. Dediqué años a estudiar la biomecánica de la carrera, la fisiología de las articulaciones y cómo la nutrición y el calzado influyen en la absorción del impacto. Este blog es el resultado de mi viaje de regreso al asfalto: un compendio de todo lo que he aprendido para correr rápido, lejos y, lo más importante, sin dolor.